Inspirador: Bali muestra el valor de la tasa turística
En el vídeo de abajo, Bali demuestra cómo la recién implantada tasa turística se usa para lograr un turismo sostenible. El vídeo también refleja una realidad incómoda: los turistas impactan de forma notable en las comunidades locales y en su naturaleza.
El eterno debate sobre la tasa turística
Cada vez que un país o municipio implanta una tasa turística, surge el debate sobre su (real) valor. Estas tasas suelen verse como una carga innecesaria o como una fuente de ingresos fácil para el gobierno. Y, hay que reconocerlo: cuando los fondos no se destinan a proyectos concretos y acaban en la caja común, estas preocupaciones tienen sentido.
Bali muestra el lado positivo
Bali ilustra cómo una tasa turística puede ser una herramienta poderosa para mitigar, o al menos compensar, los efectos negativos del turismo. Allí, la tasa ayuda a financiar proyectos de restauración y conservación de la naturaleza. Por ejemplo, con su ayuda se retiran kilos de plástico del agua a diario, se replantan manglares y se apoyan iniciativas para proteger luciérnagas y restaurar arrecifes de coral.
¿Es posible el turismo sostenible?
En los próximos años veremos lo efectiva que resulta la tasa turística en Bali. Mientras, destinos con alta afluencia como Ámsterdam, Barcelona y Venecia seguirán lidiando con el problema del overtourism. Creemos que el turismo sostenible es posible. Apoyamos el uso de la tasa turística, sobre todo cuando los fondos tienen un destino claro. Además, las tecnologías digitales son clave para combatir el overtourismo.